"En un sentido etimológico, se puede identificar tres niveles básicos de significado relacionados con la palabra moderno. En la primera y más antigua acepción significa presente o actual, e implica como su opuesto la noción de antes, es decir, del pasado. [...] El término moderno ha sido empleado en este sentido en tiempos tan remotos como la Edad Media. Un segundo significado de la palabra es nuevo, como opuesto a lo viejo. Aquí, el término moderno es usado para describir un tiempo presente que se experimenta como un período, y que posee ciertas características específicas que lo distinguen de períodos anteriores. Fue en este sentido que el término comenzó a prevalecer en el siglo diecisiete. Durante el curso del siglo diecinueve, un tercer nivel de significado se hizo importante. La noción de moderno, entonces, adquirió la connotación de aquello que es momentario, transitorio, con una noción opuesta que ya no es una pasado claramente definido, sino más bien una indeterminada entidad."

Lo actual, lo nuevo y lo transitorio: estos tres niveles de significado se refieren a la importancia peculiar que se adscribe al presente en el concepto de modernidad. Modernidad es lo que da al presente la cualidad específica que lo hace diferente del pasado y apunta la dirección hacia el futuro. Modernidad es también descrita como una ruptura con la tradición y como todo lo que rechaza la herencia del pasado."

Heynen, Hilde (1999) Architecture and Modernity. A Critique. Cambridge: MIT Press.